sábado, 6 de marzo de 2010

Valentina Tereshkova

Hoy celebramos el 73 cumpleaños de Valentina Tereshkova, que fue la primera mujer que viajó al espacio exterior a bordo de la nave Vostok 6.
En su ruta, giró 48 veces alrededor de la tierra durante 71 horas.
En la foto, Valentina Tereshkova bien sonriente, visitando el radiotelescopio Croce del Nord, en Bolonia, Italia (1968). A su izquierda, Guido Fanti, Mayor de Bolonia que, aunque en la foto fuma con la izquierda, suele llevar el reloj en la muñeca izquierda y señala con la mano derecha, así que será, posiblemente, diestro. A su derecha, el profesor Giuseppe Longo, profesor de Física General del departamento de Física de la Universidad de Bolonia.

Y ya que estamos con astrofísica, el chiste viejo de marciano:
Entra un marciano en un bar de carretera. El dueño del bar lo mira a lo lejos y se fija en su aspecto: piel verdosa con pecas marrones del tamaño de una moneda de cinco duros; siete grandes ojos reticulados de color malva repartidos en la zona superior de la cabeza; una boca grande con mandíbula retráctil y labios gruesos de color amoratado con dientes afilados; orejas y nariz en forma de cono; manos palmeadas con ocho dedos con falanges espatuladas; 35 tentáculos a modo de pies y un estómago externo con forma de intestino grueso de color rosa fucsia acabado en ventosa dentada. Se acerca a la barra y le dice al dueño «¿Me pondrá un Movskoskaya con naranja?». El dueño lo mira de arriba a abajo y le dice «¿Con Fanta?». «¿Puede ser con zumo de naranja, si no le importa?», le responde el marciano. «Pero tendrá que ser zumo de naranja de bote», le dice el dueño mientras seca un vaso con una bayeta gris. «Sí, sí, perfecto, zumo de naranja de bote está bien», le contesta el marciano. «No me queda Movskoskaya», le dice el dueño. «Pues qué tiene», le pregunta el marciano. «Smirnoff y Absolut» le responde el dueño. «Pues Absolut», le contesta el marciano. El dueño pone el Absolut con naranja de bote y el marciano le pregunta «¿Qué se debe?». «Quince euros», le contesta el dueño. El marciano extiende un tentáculo trasero, hurga en una de sus bolsas intercostales, saca un monederito de piel azul con forma de escroto, lo abre, rebusca y pone un billete de diez euros y cinco monedas de euro sobre la barra. El dueño recoge las monedas y el billete y lo mete en la máquina registradora. El marciano agarra el vaso con una de sus manos palmeadas, lo lleva a la boca y se toma el Absolut con naranja de bote de un solo trago. Cuando está a punto de marchar, el dueño le dice «¡Oiga!», «¿Qué?», le responde el marciano. «Una pregunta ¿Usted qué es?». «¿Yo? yo soy un marciano», le contesta el marciano. «¿De Murcia?», le pregunta el dueño. «No, no, marciano, marciano, de Marte», le responde el marciano. «Aaaah, es que no vienen muchos marcianos por este bar», le dice el dueño. «No me extraña, con estos precios», le responde el marciano.

13 comentarios:

miguelgato dijo...

¡Otro, otro, otro de bares!
Un pescador que no pescaba nunca va y pesca un mero de 50 kilos. Ese día había ido a pescar andando y lo menos había 15 o 20 kilómetros de vuelta, pero el tio piensa que pa una vez que pesca y encima tan gordo no piensa dejarlo allí, habrá que fardar ¿u que?.
Carga mero y aparejos y emprende el camino de vuelta con 40 grados a la sombra. A lo que llevaba por lo menos 10 kilómetros y estando ya hasta los cojones de cargar con el pez se encuentra un bar de carretera y se mete pa refrescarse:

-- Ponme un vino con gasiosa.
-- ¿Palmero?
-- No, pa tu puta madre.

Gloria dijo...

Estaba pensando en lo que tardaron los de la NASA en enviar una mujer al espacio (décadas tras el vuelo de la Tereshkova) y me pregunto si el problema de la guerra fria, más que uno de sistemas político-económicos, no versaba en que tras el telón de acero las mujeres podían ser ingerneras, impresoras, astronautas y hasta mineras... Mientras que aquí te condenan a ser chacha a la que te descuidas.

Anónimo dijo...

¡Qué feíca era la pobre, madre!
Oiga, don Harry, sa fijao usté en que el señor ese del celtas ha metido la manga la chaqueta en tol plato boquerones y no ha sido pa echase ni una miaja cebralín, el guarro del.

Tojunto

miguelgato dijo...

A lo mejor la cápsula rusa volaba totalmente en automático y a la Tershkova la pusieron solo pa ir limpiándola.

Jijiji, disculpe Gloria y no se me enfade, es que si pongo la chorradilla machista me reviento.

Gloria dijo...

Ja, ja, ja... "Pa ir limpiándola",a

No me enfado Miguelgato, que ya veo que no va con mala intención: y que peores cosas he oido/leido por ahí...

Harry Sonfór dijo...

Ese es viejo también, Miguelgato, y bueno, bien bueno.

Ojo, que lo que dice Miguelgato sobre lo de volar con el piloto automático algo de verdad tiene, que Serguéi Koroliov no dejó a Valentina tomar el mando de la nave, por si acaso... No fuera a ser...

Pues si se le ve tan limpio al hombre Tojunto. Para mí que va a ser una sombra, pero oiga, es verdad que ese tono es el que deja el aceite de los boquerones en una americana de lana fría, sí.

Pus yo veo muy guapeta a la Tereshkova. Parece maja mujer.

faren dijo...

Oiga, don Tojunto, que la Tereshkova no tenía ninguna necesidad de ser guapa. Otro de bares y discotecas: Va un calvo a una discoteca y le dice el portero: tú no entras, cal-vorotas.

Gloria dijo...

Pues yo pienso que Tereshkova es bien maja.

Claro que está más favorecida con el traje de astronauta que el de paisana, eso si...

Garbanzo dijo...

Venga pues, ahora uno de farmacias. Entra un paisano a una farmacia:

- Hay ampollas?
- Hello, Mr Pollas, how are you?

El Ente Dilucidado dijo...

Oiga, don Anónimo, que la Tereshkova no era fea.
De hecho era bastante guapota. Así, tirando a grande, maternal, mujerona. Muy rusa ella. Pero con su punto. Guapota, diría yo.
Al menos a mí me gustan así. Con esa cosica felliniana de mujer grande (o por lo menos más que yo. Ejem).

Lo que es verdá es que en la foto ésa de 1968 sale rara.

Pero tenía su aquél. Vamos, comohaydiós.

Coñe. Me acabo de acordar.
¿Alguno recuerda que El Campesino, el oficial republicano, juraba y perjuraba que la Valentina era hija suya? Yo no sé si era una chifladura suya, si era verdá o si era un complot del servicio secreto español de la época para desacreditarlo.

Pero no lo he soñado, no.
Que lo leí por algún sitio.
Más de una vez.

El Ente Dilucidado dijo...

Oye... que en serio que era flamencona. Aunque en la foto ésta no lo parezca.
Yo la recuerdo en los libros de texto de 1973-74. Flamencona y sonriente.

Y al Yuri Gagarin también lo recuerdo de aquellos libros. Tenía carica de buena persona. Y eso que era ruso, ateo y comunista.

Y siempre aparecía en blanco y negro y vestido de astronauta (de cosmonauta, que decían los rusos). Como en la foto de presentación del blog que ha colgado hoy maese Harry. Igualico. Yo creo que era la misma (foto, digo).

Qué cosas...

1973, 1974...

Harry Sonfór dijo...

¿Valentín González, El Campesino, diciendo que la Valentina era hija suya? Anda pues eso no lo sabía no, El Ente.

El Ente Dilucidado dijo...

Sí, sí, sí.
El mismo.

Yo lo recuerdo de jovencico. Antes de morirse. De hecho, juraría que (pese a lo que he dicho de que pudo ser cosa de los servicios de contrainformación) se lo oí decir a él en alguna entrevista en televisión, ya vuelto a España, a principios de los ochentas o finales de los setentas.

Mira que la vida es rara ¿Eh?...