martes, 19 de mayo de 2009

Kenneth Anger y Alfred C. Kinsey de charleta con Aleister Crowley

Si un día le viene alguien a contarle un chisme potente sobre algún actor de la época dorada de Hollywood (suicidios, asesinatos, cabezas cortadas, violaciones, tendencias sexuales, mafias, adicciones, rituales satánicos, filias y parafilias) pregúntele si tiene en casa el libro Hollywood Babilonia de Kenneth Anger. Si le dice que sí que lo tiene, se quedará chafado y no le contará más chismes; si le dice que no lo tiene, tal vez ese chisme lo haya leído en otro libro, o en un blog, o lo haya escuchado en la tele o en la radio, pero lo más probable es que el autor haya utilizado como fuente principal el libro Hollywood Babilonia. Léase Hollywood Babilonia y échese a dormir. Sabrá todo lo importante que hay que saber sobre el Hollywood bueno. Lo demás, que si Angelina Jolie se separa o no se separa, que si Abenámar saca película nueva, que si Ernesto Alterio tiene una tendencia irrefrenable a la sobreactuación, eso no aparece en Hollywood Babilonia, ya le dije que en Hollywood Babilonia sólo sale lo bueno. Lo publicó hace unos años Tusquets editores, en dos tomos (Hollywood Babilonia I y Hollywood Babilonia II, pues son dos libros y el uno con el otro forman un todo) y es una fiesta de libro, oigan, yo lo leo y lo releo y que no me cansa.

En la foto:
El doctor Alfred C. Kinsey (izquierda), y Kenneth Anger (derecha) en la abadía de Thelema, con una foto de Aleister Crowley mirándoles fijo. No tiene precio esta instantánea.

10 comentarios:

david dijo...

¿Se ha fijado usted en lo guapete que es Pete Townshend? Hace un par de años estuve viéndolo a un par de metros y encima había ganado muchísimo más con el tiempo. Y allí estaban nuestros músicos jovenzanos -ese Loquillo, ese Bunbury- que se tendrían que haber cortado las venas como sacrificio delante de ese pedazo de monstruo.

koldo dijo...

sí, cotilleo del bueno, o del malo, según como se mire.
Y que yo me decía: Abénamar abénamar moro de la morería y que había algo que no me cuadraba, y que debía de ser por el ágora o algo así.
Y ya he caído, sí, ya he caído.

Badil dijo...

Está muy bien esto de los artistillas, pero ¿para cuándo "El colisinador de cabrones" donde nos cuenten los trapos sucios de los físicos? O "Ecuaciones en Roma" donde nos enteremos de lo que hacen de verdad en los congresos matemáticos . Que yo no me he creído nunca que sean gente tan formal. Nunca.

Arkab dijo...

Es usted la primera de ciento vintiuna que leo hoy que escribe de cine y no dice nada de Lars. Ole mi faro.

Voy a ver si la Faren ha traído algo importante al mundo.

Harry Sonfór dijo...

Escuche, Arkab, que lo que pasa es que me entero de la mira la mitad. Ha venido mi señora por la tarde y me dice: «Que el Lars Von Triers ha estrenado un corto en Cannes que se llama "Anticristo" y el crítico de la SER lo ha puesto a caldo», y yo le he dicho «¿Y de qué va?», «No sé pero salen escenas explícitas de mutilación y dice el crítico que para eso se va a ver una película gore, que es lo mismo y sin pretensiones» y yo le he dicho que bien y ya nos hemos puesto a hacer las caritas raras que ponía Björk en la peli del Triers y hemos pasado al tema importante que era «A ver qué hacemos hoy para cenar».

Harry Sonfór dijo...

Pues tiene que haber algún libro de esos, Badil, yo alguna cosa tengo, pero poca cosa. hay menos información, sí. En todo caso, una enciclopedia de la familia Haldane seguro que sería mucho más divertida que cualquier otra cosa. usted escriba Haldane en el buscador de fotos del google y verá qué majetes que eran.

Harry Sonfór dijo...

¡Abenámar, Abenámar,
moro de la morería,
el día que tú naciste
grandes señales había!
Estaba la mar en calma,
la luna estaba crecida,
moro que en tal signo nace
no debe decir mentira.

Ese es uno de los pocos poemas que me obligaron a aprender de crío y que no olvido, Koldo. No hay manera.

Harry Sonfór dijo...

Sí señor, David, bien guapete. Ojo, que a mí me recuerda mucho a mi vinatero favorito. Un día tengo que hacer una entrada sobre mi vinatero favorito, sí señor. Un pedazo de entrada sobre mi vinatero favorito, sí.

El Ente Dilucidado dijo...

Talmente de acuerdo, síseñor!!

Qué majo es el libro (los dos, ejem, porque son dos volúmenes) del Anger. Qué agradecidico.
Y pensar que luego, mi señora, cuando va a la peluquería, lee el Hola...
Dios!!! Si todo está en Hollywood Babilonia. Cuando lo has leído, no necesitas más.
Y, encima, en lugar de noviazgos raros y pleiteos con el novio, hay orgías con menores, asesinatos y misas negras. Coñe... no hay punto de comparación.

Por cierto, existen algunos libricos más que también son interesantes. Satán En Hollywood, sin ser una opus magna como la del Anger, tiene su aquél (aunque bien es cierto que, si la lees después del otro, te sabe a poco).

Y, hablando de gore, ¿Recuerda vuesa mercé ese capítulo dedicado a la aparición del cadáver de una mocica, medio-groupie, medio-actriz, a principios de los cincuenta o finales de los cuarenta (ahora no recuerdo bien) cortado por la mitá?

Coñe... si no me engaña la memoria, hasta salía foto.

Pa' que luego digan.

Harry Sonfór dijo...

El Ente Dilucidado, «Satán En Hollywood» no está mal, no, pero como «Hollywood Babilonia» no hay nada. Es más, «Satán En Hollywood» no hubiera existido sin «Hollywood Babilonia». Y qué selección de fotos más bonita. Ahora no recuerdo ese pasaje, pero estar estará, como la muerte de Jayne Mansfield, que no vamos a contar aquí porque todo el mundo la conoce, pero que también tiene miga, sí.