domingo, 22 de agosto de 2010

¡Felicidades Ray Bradbury, bonico!

Hoy celebramos el noventa cumpleaños de Ray Douglas Bradbury (Waukegan, Illinois, 22 de agosto de 1920) más conocido como Ray Bradbury y menos conocido como Edward Banks, William Elliott, D.R. Banat, Leonard Douglas, Leonard Spaulding y Brett Sterling, que son los seudónimos que ha utilizado en algún momento de su vida. Para celebrar el cumpleaños de Ray Bradbury no hemos encontrado mejor manera que ponerle el vídeo Fuck Me, Ray Bradbury que le dedica la actriz de comedia y guionista de Nueva York Rachel Bloom. Yo creo que le gustará al hombre, que la autora dice de él que es el más grande escritor de ciencia ficción de la historia (aunque a Ray no le guste que le digan que es escritor de ciencia ficción, pero si se lo dicen así pues imagino que le gustará).

4 comentarios:

lady in the radiator dijo...

ole!

El Ente Dilucidado dijo...

Pues felicidades para don Raimundo.

No sabía yo que no le gustaba que lo definieran como escritor de ciencia-ficción, aunque no me extraña.
En primer lugar porque la mayor parte de su obra no es exactamente ciencia-ficción. Y en segundo porque cuando lo es, tiene un carácter bastante curioso.
Conozco a aficionados al género que odian al bueno de Bradbury precisamente porque no lo consideran un autor de sci-fi. Ellos, que gozan con lo que llaman "sci-fi hard" se extasían con Neuromante y mamarrachadas así y alegan que don Raimundo no describe ni un solo cacharro técnico o mecánico en sus novelas y relatos. Y es cierto. Bradbury habla de cohetes y los llama así: "cohetes" sin dar más explicaciones. "Fulanito cogió un cohete y se fue a Marte". O "Cuando el cohete aterrizó estaba atardeciendo y los árboles del bosque, amarillos y pardos, se mecían en la leve brisa otoñal. Olía a leña quemada y a montones de hojas secas apiladas en el jardín".

A mí sí me gusta Bradbury. Hay quien lo acusa de blandito, empalagoso y ñoño. Pero a mí me gusta mucho. Muchísimo.

Todos esos atardeceres de otoño, olor a leña quemada y montones de hojas secas apilados en el jardín delantero, junto a la entrada de la casa. Y un cohete que cruza el cielo.


P.D. Yo creo que al bueno de don Raimundo le gustará el video. Eso de que uno tenga casi cien años (y lleve gafas de pasta y esté medio calvo) y una mocica veinteañera se vista como una adolescente de instituto y le haga proposiciones de ese tenor tiene que resultar, cuando menos, gratificante. Aunque sólo se quede en eso, porque a según qué edades...

Spanique dijo...

Pues si señor, felicidades. Supongo que las cosas cambian, y en una cierta época, escribir ciencia ficción o novela negra, era peyorativo en los medios "bienpensantes"... AHora los códigos han cambiado y ser une escritor de généro no tiene nada de peyorativo, y si además se lo cantan así, como dice, seguro que le gusta y todo...

Gloria dijo...

Pues cuando Bradbury empezaba, Charles Laughton le hacía promoción leyendo sus relatos en sus giras literarias (=se plantaba en el local de un pueblo y se ponía a leer libros a la gente). Escribía Laughton por aquel entonces que muchos críticos americanos no valoraban lo suficiente a Bradbury (considerándolo un vulgar escritor de pulps) mientras que los europeos si que lo consideraban un escritor de primera. El tiempo ha dado la razón a Laughton y a la crítica y público europeos.

Bradbury estuvo trabajando con Laughton en una "operata espacial" para su esposa Elsa Lanchester que debía dirigir James Whale, por desgracia, la cosa se quedó en proyecto pero sin duda hubiera quedado curiosa la cosa, cuanto menos