lunes, 6 de abril de 2009

A Roland Topor le hubiera gustado este texto

-En verdad estaba sorprendido. Nunca pensé encontrar algo así en mi comida.
-¿Y qué hiciste?
-Llamé al mesero y le dije: "Mesero, hay un caníbal en mi sopa".
-...y luego.
-El mesero se la pasó evangelizando al caníbal amazónico hasta que llegó el momento del postre.

de Cadáver Muerto, en su blog La tumba del cadáver.

2 comentarios:

koldo dijo...

Harry, los meseros, por no pagar la comida ellos, cualquier cosa (incidiendo en el típico tópico de mesero rácano y gruñón)

faq dijo...

Pues eso... Como que no tengo manías. Hasta el fondo, el caníbal el evangelizador y quien haga falta que uno no hace ascos. Bueno si fuese un pelo el objeto extraño de la sopa habría que pensárselo dos veces. ¡vaya usted a saber a que parte del cuerpo del mesero correspondería semejante intruso.