martes, 1 de junio de 2010

Numinosa luminosa

Hoy celebramos el cumpleaños de Norma Jeane Mortenson-Norma Jeane Baker, más conocida como Marilyn Monroe (1 de junio de 1926, Los Ángeles, California – Los Ángeles, California, 5 de agosto de 1962). Con Marilyn sucede que pones una foto suya y no hay más que contar. Sería Marilyn también sin el cartel que lleva en las manos, con un gorro de felpa de dos metros o vestida de soldado de Napoleón. Aquí posa a la edad de 29 años en una prueba de cámara para la película La tentación vive arriba de Billy Wilder (1955) y está, claro, luminosa.

5 comentarios:

Portorosa dijo...

Qué bien que lo celebremos.

A mí con Marilyn no sé qué me pasa, no sé por qué me gusta tanto, porque en realidad la miro y tampoco me parece tan guapa, tan perfecta, ni nada.
No sé, yo creo que es una mezcla perfecta de ingenuidad y sensualidad/sexualidad; como una pin-up en vivo, pero mejor, mucho mejor.
Verla andar por el andén en "Con faldas y a lo loco", o poner caritas en esta peli que pone usted hoy, o cantar, o lo que sea, es alucinante, sexy, excitante, etc.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Estaría igual si llevase conchas en las tetas como las sirenas. Sería Marilyn incluso con cola de pescado.
Mi padre, en cambio, pintaba con cola de conejo. Había que ponerla al baño maría y darle vueltas sin parar.

Spanique dijo...

Y de miopía, portorosa, que aunque se ha dicho mil veces, es verdad que hace mucho... La mirada cuando no ves ni tres curas en la nieve... no es lo mismo. No sé pregunte tanto por qué le gusta porque me gusta hasta mí que soy completamente "hetero". (Anque si creemos a Almodóvar dice que en le fondo la mujeres somos todas mas menos bolleras, textualmente)

mindinmungui dijo...

Pues sí, Marilyn era una de esas personas con luz propia, que tanto nos gustaría al resto de las "mortales", bella incluso recién levantada, siempre me ha encantado esta mujer.
Felicidades allá donde estés Marilyn.
Un abrazo Sr. Sonfor.

Harry Sonfór dijo...

Pues que Marilyn era muy bonitica, Portorosa. Que no hay otra igual.

Sí, señor anónimo, y lo mal que huele la puñetera cola de conejo... Ole qué alegría verle por aquí.

Claro, Spanique, es que los miopes, como enfocamos mal, cuando miramos a los ojos del que te habla se piensa que miramos más profundamente. Yo creo que la explicación está en que el foco lo ponemos un poco más adelantado, digamos que sería como si estuviéramos mirándole el cerebro al de enfrente en lugar de mirarle a los ojos. Pero no es más que eso, que enfocamos raro, que luego igual lo único que tenemos en la cabeza es una pata de pollo, como Homer Simpson, pero, oiga, que quedamos más profundos. Algo bueno tenía que tener la miopía.

Es que era la más rebonica, mindinmungui.