miércoles, 5 de noviembre de 2008

La casita

Hará ya cosa de veinte años que compré ese pequeño terreno en mitad del bosque de Thüringen. Heredé una cantidad de dinero tras la muerte de mi marido, Alexander, y lo utilicé para levantar lo que sería mi nuevo hogar. Es una casa pequeña y humilde, con un dormitorio, un cuarto de estar, un baño, un pequeño establo que utilizo como granero y despensa y una amplia cocina. Allí paso la mayor parte del tiempo. Cocino a todas horas, por la mañana, por la tarde y antes de irme a la cama. Soy una gran cocinera, señor. En la cocina fabriqué los cimientos de mi casa con grandes ladrillos de bizcocho, las tejas de chocolate negro que cubren el tejado, los ventanales de cristal de caramelo de colores, las baldosas, que fabriqué en porciones de pasta de azúcar y coloqué con esmero para cubrir el suelo de las dos plantas. También en la cocina confeccioné las cortinas, los cojines y el colchón, que preparé con mullidas nubes de malvavisco. Tardé más de quince años en acabar la casa. Más de quince años levantándome de madrugada para fabricar litros de almíbar, bollos, bizcochos, crema pastelera y pasta de chocolate. Entonces llegaron esos dos niños. Rompieron la valla de azúcar de la entrada y se dedicaron a arrancar los cristales, morder las tejas y lamer las paredes. Entonces enloquecí, ver aquello me volvió loca y quise darles un escarmiento. Enloquecí, señor, me volví loca. Desearía que se pusiera en mi lugar, al menos por un momento ¡me costó tantos desvelos, tanto sufrimiento terminar mi querido hogar! Es lo único que poseo en la vida. Tenga piedad, señor juez, tenga piedad.

16 comentarios:

Helter dijo...

Hay que dar ejemplo. Pena de muerte para los dos gamberros. No hay más que decidir si decapitación, empalamiento, garrote vil o un popurri de georgie dann, maria jesús y su acordeón y los payasos de la tele sonando en bucle eternamente.

Harry Sonfór dijo...

Ojo, que los payasos de la tele tienen canciones más bien malas («El auto», «China del alma», «viernes antes de almorzar») y otras muy grandes, como «Susanita» o, la que más me gusta, «La familia unida». La que dice: «No hay nada más lindo que la familia unida / unida por los lazos del amor / Sentir palpitar la misma sangre / sentir que es uno solo el corazón / No hay nada más lindo que la familia unida / por un cariño puro de cristal / Qué hermoso que es vivir con la seguridad / de amar y ser amado de verdad / Con la satisfacción de ver la humanidad
unida por toda la eternidad».
Esa me gusta mucho. Si fuera músico haría una version sinfónica a lo Moody Blues, con su parte psicodélica y para acabar con un coro enorme de niños cantando, al que se uniría un coro de mujeres y luego un coro militar ruso con una orquesta con mucho bombo y arreglos de metales. Muchas veces pienso en hacer esa versión. Y luego hacer un vídeo todo con fotos de familias, de los Manson, de los Ostos, de todo eso. Sería un éxito muy grande. Como no soy músico pues al final me digo que casi que no.

berdt dijo...

Pobre mujer. Es que que te arranquen partes de tu casa, por muy de caramelo que estén hechas, fastidia bastante. El juez debería comprenderlo.


Saaalud.

Trikki dijo...

Si es que el chocolate tiene su aquello, que es irresistible, y si ya va relleno de menta la leche.

La casa estaría a la sombra supongo.

Harry Sonfór dijo...

Oiga, no, Trikki, si está relleno de menta es mejor que sea chocolate negro, sin leche. Si lleva relleno de crema de avellanas, por ejemplo, entonces sí, que va bien que sea chocolate con leche, pero si lleva menta mejor que sea negro.

lubis dijo...

Como la vida misma! Nos damos cuenta que la mujer sigue siendo un ser maltratado y discriminado con una gran capacidad por lo que repecta a la supervivencia. El hombre vendría a ser como los chiquillos que descuartizan la casa.
Una historia conmovedora

Harry Sonfór dijo...

Oiga, lubis, que si usted ha visto en el texto una lucha de sexos o el papel que desempeñan los roles masculino y femenino en la sociedad del siglo XXI pues bien, que cada uno es muy libre de hacer análisis y sacar conclusiones, pero que mi intención era escribir sobre los niños que son muy pesaos y lo mordisquean y lo chupetean todo. Se lo juro.

Trikki dijo...

Oiga, que sí, que Lubis tiene toda la razón del mundo en su interpretación, la pobre mujer ahí trabajando duro durante años y años y el opresor masculino representado por los niños va y le fastidia la faena.

Además Harry, también observo en su texto un claro componente racista, ya que de los tres personajes que sepamos, ninguno es de color distinto al blanco, claro, no nos lo ha especificado.

Por no hablar de la homofóbia que destila su texto, ya que usted del original ha eliminado a la Señora Juez por el Sr. Juez, a sabiendas de la relación sexual que había entre ambos.

¿Y animales? ¿Por qué no salen animales? ¿Acaso no está usted a favor de la liberación de la Foca Polar? Que ésta casa bien podía haber estado construida sobre hielo para meterlas de alguna manera, hombre de Dios, por no hablar de la tala indiscriminada de árboles milenarios para construir la casita de chocolate.
Yo se de una que si se entera, se encadena a la casita en señal de protesta.

Bien, le perdono, pero que no vuelva a ocurrir, a ver que es eso de escribir de manera tan subliminal, sin pensar en las repercusiones de todos y cada uno de los colectivos existentes en este mundo (o en el otro, que me veo también una manifestación de almas en pena sintiéndose aludidas por su inocente relato).

Fdo: Milikito.

...La Señora Mayor dijo...

Harry, le quiero a usted. Me emociona considerablemente lo suyo. La excusa con nuestras señoras debería ser descomunal, porque perderíamos toda la noche, yo contándole las aventuras de miss Marple y usted con todo el lio de Kali, y las arcas. Imagineselo.

Desde el rodaje de "cien negritos con grandes miembros".

Harry Sonfór dijo...

Señora mayor, qué alegría más grande verle de nuevo por aquí. Le agradezco mucho las cosas tan buenas que dice de este blog en su blog. Que alegría más grande. Ahora solo me falta que la señora Bang me mande un saludo y ya me puedo morir tranquilo. Madre qué bueno todo.

Miranda dijo...

¿Has escuchado la canción esa sobre el discur de Obama que he pegado en mi blogo? Es que creo que me ha dado un algo y estoy obsesionada con ella de lo que me gusta que lloro de emoción y todo.
Total que no es eso lo que iba a decir, que resulta que el tío que canta y su hermano (en otro vidrio que he puesto en un comentario)juntos son como tu, se te parecen un congo.
Tu en mondo, pero clavaos.
Los dos juntos.

Parecido sentido del humor y la boca del que canta y eso igual igual.

Os amo a todos...los tres...

Besi.

M.

angelillo dijo...

"¡Qué ricos los niños! ¡Están para comérselos!" Dijo Saturno un momento antes de devorar a uno de ellos.

marideliwes dijo...

Cada nueva historia me deja usted más impresionada. Genial :-)

Harry Sonfór dijo...

Madre de dios, Miranda, es verdad, que nos damos un aire. Bien es cierto que servidor donde se ve mejor reflejado es en Mocito Feliz. Que cuando me pego una semana sin afeitarme es que me veo igual (y lo peor es que mi señora dice que sí, que nos parecemos), pero bien, algo ahí entre esos hermanos y yo y no sé bien qué es, sí. Bien, ellos son más jóvenes y mejor parecidos, también es verdad.

Portorosa dijo...

¡Qué alegría encontrar este blog!

Un saludo.

Harry Sonfór dijo...

Me alegra mucho que le alegre, Portorosa. Sea bienvenido.